MÁS QUE LEER: CÓMO LA LECTURA TRANSFORMA EL FUTURO DE TU HIJO
Vivimos en una época donde todo es inmediato, queremos todo en el menor tiempo posible, y si es ahora mismo, mejor; videojuegos, redes sociales, pantallas, contenido cada vez más corto, más masticado, menos trabajado… Justamente por todo eso, la lectura es cada vez menos atractiva, por lo que los niños leen cada vez menos. ¿Cuál es el resultado de esto? Tienen cada vez menos comprensión lectora, lo que ocasiona mayor dificultad para expresarse, baja autoestima académica, poca creatividad, entre otras cosas. Por suerte, aún estamos a tiempo de enmendar esta situación. Acompáñame una vez más y te daré algunas ideas para ayudarte a que tu hijo se interese un poquito más por el apasionante mundo que nos traen los libros.
¿POR QUÉ LOS NIÑOS YA NO LEEN COMO ANTES? UNA REALIDAD PREOCUPANTE
Lo cierto es que no es que a los niños no les guste leer. Por supuesto que si a un pequeño de 6 años lo plantamos delante del abrumador, pero interesantísimo, Don Quijote, comenzará a aborrecer esa actividad que le presentamos como lectura. Para ese niño las palabras no tendrán sentido, ya que le estamos dando una novela de caballerías con palabras que incluso algunos adultos no comprendemos.
Además, hoy por hoy existen mil estímulos que compiten con los libros, y, por supuesto, los últimos salen perdedores. El móvil ganará. Así no podremos fomentar la lectura en los niños. Sólo nos da, como dijimos antes, una recompensa inmediata, más satisfactoria a corto plazo, que es a lo que estamos acostumbrando a los niños.

Y, como cereza del pastel, en el colegio, la lectura está impuesta como una obligación, dándole a los niños títulos aburridísimos: títulos que muchas veces ni siquiera interesan al propio docente que los propone (todos hemos vivido esto, si ya nos resultaba tedioso a nosotros, imaginen a un cerebro que está acostumbrado a redes sociales, reels y videos de YouTube).
Con todos estos ingredientes, tenemos una ensalada de desinterés, falta de imaginación, aborrecimiento a la lectura y la pérdida de experimentar un mundo increíble a través de unas palabras escritas en un papel.
LA LECTURA: UN SUPERPODER SILENCIOSO PARA EL ÉXITO ESCOLAR
Entonces, ya vimos qué pasa si no conseguimos que nuestros hijos y alumnos se interesen por la lectura. Pero, ¿qué pasa si conseguimos que se enganchen? y, ¿cómo lo conseguimos?
Un niño interesado por la lectura mejorará su comprensión y vocabulario, aprenderá a concentrarse durante más tiempo y de forma más eficaz, se expresará mejor (tanto al escribir como al hablar), y además se volverá más empático, seguro de sí mismo y curioso por el entorno que lo rodea.
Al leer, incorpora palabras nuevas, estructuras gramaticales, coherencia al escribir y al hablar. Además, si encontramos un libro que le interese profundamente, no tardaremos en ver cómo es capaz de pasar horas inmerso en ese universo que le presentan unas cuantas hojas, hasta que querrá devorar la continuación de la historia, o, por el contrario, querrá descubrir qué más le pueden ofrecer los libros. Por lo tanto, leer no le da herramientas útiles solo para el colegio, ¡sino que le da herramientas para toda la vida!

AHORA SÍ, ¿CÓMO DESPERTAR EN CASA EL AMOR POR LOS LIBROS? (SIN OBLIGARLOS)
Muchos padres me preguntan, ¿qué puedo hacer si a mi hijo no le gusta leer? Realmente la respuesta es bastante sencilla, no lo obligues, ¡acompáñalo!
En mi anterior entrada dije algo, que, quizás me hace sonar repetitiva, pero es una herramienta muy útil; los niños aprenden por imitación. Si los hijos nos ven todo el día con el móvil, ellos harán lo mismo. Ellos aprenden comportamientos, rutinas, palabras, modos de expresarse… son un reflejo de sus padres. Entonces, ¿Qué sucederá si mi hijo me ve leer? querrá leer contigo.
Por eso es súper bueno leerles un cuento antes de dormir. Déjale leer algunas palabras, lee con ellos, ¡hasta pueden ponerle voces a cada personaje que aparezca!
Es crucial que le dejemos elegir sus propios libros, aunque sean cómics. ¿Cómics? ¡Exactamente! Son una manera buenísima de iniciarse en la lectura. Al ser pequeños tantas palabras pueden intimidarnos, por lo que una saga de cómics nos puede ir quitando el miedo de a poco, hasta que nos podamos aventurar a novelas sin tantos dibujos.
Otro buen método es tener una ‘hora de lectura’ en nuestra rutina: sacar, aunque sea una hora de nuestro tiempo para leer con nuestro hijo, aunque sea al principio, después puede leer solo una vez que tenga la rutina interiorizada. Pero es crucial no olvidarnos de que no lo podemos obligar, o sino, todo será en vano.
¿Y si tu hijo descubre que leer puede ser lo mejor de su día?
